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Moción de Roberto Quaglia para la realización de un congreso de ciencia ficción en Génova

Moción e intervención en el pleno
de Roberto Quaglia


Los dos documentos que siguen constituyen el primer intento exitoso, realizado en una gran ciudad italiana, de implicar a las instituciones públicas para que se comprometan con la realización de un importante congreso centrado en la ciencia ficción. Su autor es Roberto Quaglia, en su condición de Concejal del Ayuntamiento de Génova. El primer documento lo constituye su discurso, pronunciado el 22 de enero de 1996 en el pleno del Consejo Municipal de Génova, en apoyo de la moción presentada por él mismo (que obtuvo la firma de la mayor parte de los grupos del consejo), la cual constituye el segundo documento contenido en esta página.


Durante el debate en el pleno, la moción tuvo que sufrir la supresión de los tres primeros párrafos de premisas (en los que se ponen por escrito algunas notas problemáticas de Génova, que muy pocos en Génova reconocen o admiten reconocer). Padeció además ligeramente un par de enmiendas que dejan abierta la posibilidad, para la junta de gobierno, de eventualmente no llevar a cabo lo propuesto en la moción, en caso de que no lograran hacerlo (¡increíble, pero cierto! lo tomas, o lo dejas...). Finalmente, fue aprobada por unanimidad....


La aprobación, por parte del Consejo Municipal de Génova, de una moción destinada a la organización de un gran congreso sobre el futuro y la ciencia ficción, tuvo bastante resonancia y comentarios positivos desde varias partes de Italia e incluso del extranjero. Curiosamente, la prensa local genovesa, en cambio, descuidó especialmente la noticia. Una respuesta inusual y admirable llegó en cambio desde Bari, donde alguien consideró incluso oportuno componer , dedicado a la presente moción así como a su autor.


Intervención de Roberto Quaglia (L. Pannella)






Presidente, señor Alcalde, colegas...

Hoy estamos aquí reunidos, por fin, para un debate centrado en la cultura. Desde que formo parte de este Consejo se ha hablado de muchas cosas, pero la palabra «cultura» se ha oído hasta ahora poco, y no siempre con propiedad.
Quisiera ante todo detenerme unos instantes, si me lo permitís, aunque solo sea para rellenar bien los veinte minutos de que dispongo, en el importante significado de dicho vocablo, de modo que los argumentos que seguirán, por parte de todos los participantes en el debate, no se presten a equívocos y confusiones.

LA IMPORTANCIA DE LA CULTURA

Sabemos que la cultura es importante, pues nuestra propia naturaleza de seres humanos surge de la cultura que a lo largo de los siglos hemos desarrollado. Quitada la cultura —y conviene que esto quede claro— avanza en el Hombre la bestia que siempre fue, durante decenas de milenios hasta que, no hace demasiados miles de años, la cultura lo hizo emerger de su inconsciente sobrevivir, es decir, de una condición difícilmente distinguible de la de cualquier otro mamífero superior. Fue este curiosísimo fenómeno, la cultura, el que generó en nosotros ese prodigioso sistema representacional de la realidad que llamamos lenguaje verbal, el cual nos ha proporcionado, con el tiempo, ese complejo criterio de análisis relacional de los contextos que ha hecho posible que surgiera en nosotros la consciencia humana, tal como hoy la experimentamos. Ah, sí, y además la cultura ha hecho posibles también todos los milagrosos prodigios de la técnica, pero en esta sede nos interesa más la mente del Hombre que sus consecuencias materiales.

LA CULTURA ES EL PRINCIPIO DE LA EVOLUCIÓN

La cultura es, por tanto, intrínsecamente el principio mismo de la evolución de la vida expresado... diría casi «encarnado»... en la evolución del Hombre. Sin cultura, este pleno sería hoy una caverna oscura y nosotros estaríamos deambulando aquí y allá sin proyectos, mascullando fonemas mal articulados que evocarían pocos y confusos significados tribales.
La realidad, tal como la experimentamos y de la que somos conscientes, es por tanto el directo producto de la cultura, que nos ha proporcionado los vocablos y las categorías mentales para distinguir, ordenar, comprender y ser conscientes de todo lo que existe, nosotros incluidos.
No es, pues, poca cosa la cultura, si ha producido todo esto.

LA CULTURA QUE VIENE DEL PASADO Y LA CULTURA QUE CREA EL FUTURO

La realidad es generada por la cultura, pero la cultura genera la realidad. ¿Qué quiere decir esta frase? Significa que podemos dividir la cultura en dos categorías muy distintas entre sí. La cultura que ha existido y ha producido lo que existe y lo que somos, y luego la cultura que existe ahora, que actúa ahora, hic et nunc, la cual produce la nueva realidad que marca la continuación de nuestra evolución.
Son dos aspectos muy diferentes, el uno del otro.
La cultura que ya existe, acumulada por la humanidad en milenios de historia, es estable, no cambia, está escrita, es conocida, es reconocida como tal, es en cierto sentido el fósil de la evolución humana, pero es un fósil activo, en funcionamiento y funcional, que confiere sentido a cada uno de nuestros pensamientos y acciones. Es no solo útil, sino fundamental para el mantenimiento de la civilización mental y real que hemos heredado de nuestros antepasados. Es la fuerza estabilizadora tanto en la mente de cada uno de nosotros como en nuestra organización social, nos mantiene humanos y nos permite una convivencia más o menos serena, civil e interesante. Cualquier iniciativa que cualquier administración de una sociedad humana emprenda para proteger, conservar, mostrar, enseñar el patrimonio cultural existente es preciosa, debida, bendita. Pero en sí misma esto no es suficiente.
No es suficiente porque existe también esa otra categoría de cultura, es decir, la cultura que se verifica AHORA, la cultura que no solo mantiene, sino que prosigue ahora, en estos años, en estos días, en este mismo momento, ese camino evolutivo que la humanidad desde siempre recorre imparable. En este aspecto, la cultura es inestable, ignota, raramente reconocida como tal; está viva tanto o más que la vida humana, pues es de ella que la vida humana —como nosotros la entendemos— surge, y no al revés. Esta cultura en transformación es inestable y crea inestabilidad en el presente, pero es una inestabilidad fecunda, pues está construyendo la estabilidad del futuro. En este aspecto la cultura no suele ser reconocida como tal, hasta que no se ha logrado circunscribirla y comprenderla, es decir, hasta que no ha cesado de evolucionar, convirtiéndose finalmente en el estable fósil de sí misma. Una administración madura de una sociedad humana alienta y sostiene este segundo aspecto de la cultura no menos de lo que celebra y refuerza el primero.
La primera categoría de cultura que hemos definido es la expresión de la influencia estabilizadora del pasado sobre nuestro presente.
La segunda categoría de cultura que hemos definido es la expresión de la acción creativa, transformadora y evolutiva del futuro sobre nuestro presente.
No debemos cerrar los ojos ante el pasado, ni ante el futuro. Esta puede ser la suma síntesis que resume con extrema sencillez la disertación abstracta recién concluida.
Pero es indudablemente más fácil y cómodo desequilibrar la propia atención hacia la contemplación del pasado, antes que hacia la del futuro. Este desequilibrio, en sí no es malo, pero es causa de un aumento de inercia en el proceso de la evolución. Hay contingencias en las que tal inercia puede revelarse incluso fatal. Conviene que de ello tomemos consciencia.

EL PROBLEMA DE GÉNOVA

Génova hoy sufre indudablemente a causa de una inercia de esa categoría. Es palpable, en Génova, una difusa fatiga a la hora de imaginar un futuro mejor para quien en esta por lo demás admirable ciudad resida. Muchos fenómenos objetivos, como por ejemplo la bien conocida «fuga de cerebros», confirman esta sensación. Antes que económico, antes que industrial, antes que turístico, el problema de Génova es, pues, de tipo cultural, siendo la cultura, en su más amplia acepción, la esencia misma del espíritu de un pueblo.
Con ello, nada se pretende restar al sublime valor de la cultura consolidada de esta ciudad. Génova tiene una historia grandiosa y tradiciones excelsas. Tiene una gran cultura de su propio pasado, y conviene que sea así. Pero en términos de cultura del futuro, de plasticidad de adaptación a los contextos cambiantes, la inercia predomina.
Contra esa estéril inercia, hoy, debemos movernos. Debemos hacer valer, sobre nuestras vidas, por nuestra ciudad, la influencia del futuro tanto o más que la del pasado. Es la cultura dinámica, la cultura en transformación, la que sobre las bases de la cultura afirmada y consolidada crea la nueva realidad, y creando la nueva realidad resuelve los nuevos problemas. Todo progreso, toda evolución trae consigo, en efecto, la carga de nuevos problemas, que solo pueden afrontarse y resolverse con una nueva invención, solo con un nuevo paso adelante de la cultura humana.
Nos encontramos hoy, en Génova, afrontando el malestar derivado de una insuficiente capacidad de la ciudad de situarse de modo creativo frente a los nuevos problemas generados por la sociedad moderna. El mundo, que en la época en que Génova dominó era vasto y fragmentado, hoy es pequeño y más unitario. Vivimos en una Aldea Global, como ya hace décadas McLuhan definió a la sociedad moderna. Y es una Aldea Global maravillosa y terrible, que ofrece mucho a quien quiera y sepa formar parte de ella con la fuerza de la creatividad, pero que margina despiadadamente a quien, en cambio, no sepa presentarse a ella con la indispensable y adecuada visibilidad brillante.
Recientemente apareció en el New York Times un extenso suplemento sobre nuestra ciudad, que ensalzó los esplendores que bien conocemos. En ese mismo artículo se señalaba, sin embargo, con cierta consternación, lo que ninguno de nosotros puede negar, y es que Génova, todavía hoy, hace muy poco, por no decir nada, respecto a lo que debería hacer, para hacer visibles al mundo sus encantos, para tener plena y fructífera ciudadanía en la Aldea Global.
Hubo quizá un tiempo en que, para construir un óptimo presente, a una ciudad como Génova le bastaba su propio pasado. Hoy ya no es así. Para construir el presente mejor que todos anhelamos construir —y es por esto, quiero esperar, por lo que ritualmente nos reunimos en este pleno— hoy es imperativo aguijonear nuestras conciencias para que vuelvan enérgicamente su atención al futuro, y del futuro extraigan las nuevas ideas, la nueva cultura y la nueva fuerza que hacen falta para crear esa nueva realidad, ese nuevo y mejor presente que de palabra todos decimos desear.

UN GRAN CONGRESO SOBRE EL FUTURO Y LA CIENCIA FICCIÓN

Por esto es de extrema importancia que se realice cuanto antes un proyecto concreto y de amplias miras. Hemos propuesto, en esta moción, que la junta de gobierno se comprometa a reunir, entre todos los entes, las instituciones y las asociaciones locales, las fuerzas capaces de organizar en Génova un gran congreso centrado en el futuro y en la literatura y cinematografía de ciencia ficción.
Veréis, la ciencia ficción, sobre todo en su faceta literaria, más que cualquier otro producto intelectual de este siglo, es la expresión de la acentuada sensibilidad del ser humano hacia las trastornadoras transformaciones que el progreso dispensa a nuestra sociedad y a nuestra vida cotidiana. La ciencia ficción nació tan solo a finales del siglo pasado. Hasta entonces el progreso había avanzado con relativa lentitud, y en general parecía poco razonable, sobre todo para la gente común, imaginar que pudiera transformar radicalmente el futuro. La ciencia ficción nació, y luego creció y creció y creció, durante todo este siglo, porque cada vez más personas han descubierto en el gesto de imaginarse el futuro esa fuerza que genera un nuevo presente. Todos sabemos que Julio Verne contó el viaje a la luna más de medio siglo antes de que ello sucediera. Pero la ciencia ficción contó también las bombas atómicas antes de la Segunda Guerra Mundial, planteó los agujeros negros antes que los científicos, vio y previó miles de los increíbles milagros técnicos que hoy son realidad, anticipó en lustros y en décadas el debate ético respecto a algunos de ellos. Cuando en 1933 Aldous Huxley escribió «Un Mundo Feliz», narró la televisión en cada casa, el obsesivo martilleo publicitario, los fármacos tranquilizantes. Era ciencia ficción. Hoy es crónica.
Imaginar un futuro distinto. Esto es lo que hace la ciencia ficción. Esto es lo que se propone Génova para darse una realidad más acorde con el contexto mundial actual y futuro.

UNA SEÑAL IMPORTANTE

La organización en Génova de un gran congreso centrado en el futuro y en la ciencia ficción sería una señal fecunda e importante, tanto dentro como fuera de la ciudad. Traería a Génova a algunos de los más significativos escritores del mundo, cuya aportación al debate proporcionaría un potente estímulo de confrontación y reflexión para nuestra cultura. Atraería a aficionados de toda Italia, con inmediatos beneficios positivos de orden turístico. Además, abriría a Génova concretas oportunidades ulteriores a más largo plazo.

LOS CONGRESOS DE CIENCIA FICCIÓN EN EL MUNDO

Porque, veréis, los congresos de ciencia ficción no son una novedad en el mundo. Los primeros se organizaron en los Estados Unidos, hace medio siglo. Eran esporádicos, y frecuentados por unas pocas decenas de personas. Una de ellas se llamaba Isaac Asimov. Quizá a alguno le suene el nombre. Pero con los años estos encuentros han crecido en número y en magnitud. Hoy, en cada nación donde la ciencia ficción está difundida, se celebra al menos un congreso anual, y en cada continente, al menos un congreso continental. Si Génova demostrara ser capaz de organizar un buen congreso —y yo estoy seguro de que ello es posible— no sería difícil, en uno de los próximos años, obtener la asignación del congreso europeo, y repetir la experiencia con una eficacia y utilidad potenciadas.

UNA EXPO DE LO FUTURIBLE PARA EL NUEVO MILENIO

Y por último... no sé vosotros, pero a mí me gusta soñar. No soy el primero, y desde luego no seré el último. Y no veo por qué en el futuro, quizá al comienzo del próximo milenio, Génova no pueda demostrarse a la altura de obtener incluso la asignación del congreso mundial. Porque... veréis: el cambio de milenio no es un acontecimiento frecuente, según nuestros parámetros. El cambio de milenio es un momento crucial en la historia de la humanidad. Y el comienzo del tercer milenio que se aproxima es un momento crucial, ineludible e ideal para lanzarse a un majestuoso balance de los acontecimientos sucedidos y echar los cimientos de la historia futura. He aquí que un congreso mundial así en Génova, en los albores del tercer milenio, desbordaría los cauces ya vastos de la ciencia ficción, ofreciéndose al mundo como sede ideal de una más omnicomprensiva Expo de lo Futurible, una ocasión única en el mundo y grandiosa para un encuentro y una confrontación extrapolativa sobre lo futurible urbanístico, tecnológico, ecológico y social, donde se podrá intentar una síntesis holística de los problemas de la humanidad, situando así enérgicamente de nuevo a Génova entre las ciudades vivas del mundo.

EL CONGRESO MUNDIAL DE CIENCIA FICCIÓN EN EUROPA

Este año el congreso mundial se celebró en Escocia. Hace cinco años se celebró en Holanda. Pocos años antes recaló otras dos veces en Europa, respectivamente en Alemania y en Inglaterra. No veo por qué no se pueda hacer llegar también a Italia, y entonces, ¿por qué no a Génova? Téngase en cuenta que un congreso mundial atrae, solo desde América, de 5.000 a 10.000 participantes. Es superfluo mencionar las ventajas de tal eventualidad.

GÉNOVA CAPITAL DEL FUTURO

Pero a la espera de que el sueño de hacer de Génova durante un año la Capital Mundial del Futuro tome cuerpo, volvamos con los pies a la tierra. Génova Capital del Futuro debe proceder por etapas. Estamos seguros de que esta junta de gobierno podrá encontrar, entre todas las fuerzas que actúan en esta ciudad, aquellas capaces de dar forma y cuerpo a tal intención, y estamos convencidos de que debe hacerlo. Entre todas las prioridades de la ciudad, la de afrontar el futuro cara a cara, llamándolo por su nombre, explorándolo públicamente, nos parece de no desdeñable urgencia.
No sé vosotros, pero a mí, a mis oídos, «Génova Capital del Futuro» suena mejor que «Génova Esclava del Pasado».

Roberto Quaglia, 1996


Ilmo. Alcalde
del Ayuntamiento de Génova

MOCIÓN

El Consejo Municipal de Génova

comprobado que

- la ciudad de Génova manifiesta, desde tiempo inmemorial, por razones históricas, una actitud general de cierre hacia el exterior, actitud que en tiempos modernos resulta causa de concretos perjuicios para la propia ciudad, como una evidente dificultad para convertirse en sujeto de iniciativas capaces de atraer la atención nacional e internacional, privándose así, entre otras cosas, de la oportunidad de ver por fin florecer el turismo y, en consecuencia, crecer su propio bienestar

- tal disposición de cierre, en la época presente y aún más en la futura, es, y cada vez más será, incompatible con un mundo que la creciente eficiencia de los sistemas de comunicación hace necesariamente «abierto», mundo que McLuhan, ya hace algunas décadas, bautizó no por casualidad como «Aldea Global»

- como resulta de pronunciamientos repetidamente expresados por la mayoría de las fuerzas políticas genovesas, así como del programa del alcalde y de numerosas intervenciones verbales públicas suyas, la ciudad de Génova tiene la intención de superar esa disposición suya de cierre y muestra voluntad de verse renacer, recuperando ese lugar en el mundo que en otro tiempo le valió el sobrenombre de «la Soberbia»

reconocido que

- el motor de todo cambio a mejor es el lúcido ejercicio de la actividad mental, y que tal función en el ser humano es el resultado de esa importante categoría de fenómenos que confieren significado a la mejor acepción del vocablo «cultura», y que por tanto es, en primera instancia, una viva actividad cultural el instrumento irrenunciable para conseguir todos esos objetivos de «apertura mental» y de apertura al mundo y a lo Nuevo en general, indispensables para desencadenar ese revitalizante cambio a mejor que la ciudad, más que nunca en el pasado, hoy afortunadamente anhela

considerando que

- Génova, más que cualquier otra gran ciudad italiana, padece una profunda crisis ligada al dramático deterioro, en la mente de sus ciudadanos, de las expectativas sobre un futuro favorable, condición que causa el bien conocido y demostrado fenómeno de la «fuga de cerebros» hacia orillas más prometedoras, privando a Génova, para el presente pero sobre todo para el futuro, de esos individuos brillantes de los que tiene y tendrá vital necesidad

- la sobredicha condición psicológica de muchos genoveses de no lograr imaginar un futuro favorable es la principal causa del fenómeno del malestar juvenil y en particular de las toxicomanías, fenómeno este en el que Génova destaca en Italia (mientras Italia destaca en Europa)

- por las consideraciones sobredichas, es la reconstrucción de un imaginario positivo sobre nuestro futuro común la obvia e incontestable vía principal para oponerse al progresivo deterioro psicológico y el consiguiente malestar juvenil, y no solo juvenil

- para ofrecer a los ciudadanos oportunidades de desarrollar en sí un imaginario positivo sobre el futuro, debe considerarse lógicamente positiva cualquier iniciativa capaz de orientar, ante todo, la atención pública hacia el futuro, y que por tal motivo resulta sin duda estratégicamente más útil organizar actos centrados en la imaginación del futuro antes que, por ejemplo, en la mera celebración del pasado

constatado que

- existe en el mundo, desde hace ya más de un siglo, un campo literario enteramente dedicado a la especulación sobre las transformaciones que el progreso infligirá a la vida humana en el futuro, que tal literatura es universalmente etiquetada con el término inglés de «science fiction» (= «narrativa de ciencia»), que tal campo literario está en constante crecimiento en todo el mundo, tanto por cantidad de escritores como de lectores, prueba de una creciente necesidad y pasión de los seres humanos por volver sus pensamientos hacia los misterios e incógnitas que el futuro oculta

- la importancia de tal campo literario queda demostrada por la creación, en importantes universidades de los Estados Unidos, de la titulación en science fiction, así como por las consultorías que el Pentágono solicita regularmente a los más importantes escritores de ciencia ficción, así como por la reciente concesión, por parte de la NASA, de la Medalla por Altos Méritos Públicos al célebre escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke

- tal campo literario es solo el eje y el corazón de una más vasta activación del interés en las personas hacia los temas del futuro y de lo futurible, fenómeno que se advierte observando el creciente éxito de producciones cinematográficas y televisivas de ciencia ficción y su consiguiente proliferación numérica, así como el surgimiento de verdaderos fenómenos de costumbres relacionados

- el campo de la ciencia ficción ha generado y genera personalidades de particular relieve y notoriedad, y citamos los ejemplos de Isaac Asimov y William Gibson, así como afirma, en el campo cinematográfico, los hitos del imaginario colectivo, y citamos los ejemplos de «2001: Una Odisea del Espacio» y «Blade Runner»

- existe en el mundo una verdadera comunidad organizada de aficionados a la ciencia ficción, extendida por toda Europa, las Américas, Asia y Australia, la cual organiza anualmente un congreso mundial, un congreso continental en cada continente, así como congresos nacionales y locales en todos los países

- la mencionada comunidad organizada de aficionados a la ciencia ficción está en constante aumento desde hace cincuenta años, como en constante aumento resultan estar las participaciones numéricas en los mencionados congresos, que alcanzan a menudo los miles de inscritos, y que tal crecimiento está fatalmente destinado a acelerarse en el próximo futuro en virtud de los nuevos potentes medios de comunicación representados por las redes informáticas (Internet a la cabeza), a las que la gran parte de los aficionados a la ciencia ficción está ya conectada o lo estará en breve

valorado que

- la organización en Génova de un congreso centrado en el estudio del futuro, y en particular en la literatura y cinematografía de ciencia ficción, sería sumamente ventajosa para la ciudad por múltiples motivos: porque ante todo representaría una fuerte y clara señal de una precisa voluntad de la ciudad de mirar al futuro con renovada y revigorizada confianza; porque ofrecería a los ciudadanos el estímulo y la ocasión práctica de abrirse a un área de pensamiento —la imaginación del futuro y de las implicaciones ligadas al progreso de la ciencia— útil y necesaria para mantenerse al paso con el desarrollo intelectual del mundo; porque atraería a Génova a aficionados a la ciencia ficción de toda Italia e incluso del extranjero, con obvias repercusiones positivas de orden turístico y económico, tanto a corto como a largo plazo; porque devolvería a la atención y a la valoración nacional e internacional una imagen de Génova fuertemente positiva

- ninguna administración de gran ciudad italiana se ha planteado hasta ahora nunca como objetivo la organización de tal congreso, y que por tanto Génova sería, en ese sentido, la primera en Italia, papel que acentuaría la importancia del acontecimiento y que amplificaría la publicidad positiva que de ello derivaría

- el buen éxito de tal congreso establecería la casi certeza de poder hacer asignar a Génova, en uno de los próximos años, la organización del Congreso Europeo, estableciendo además la posibilidad, no demasiado remota, de poder hacer asignar a Génova, en la próxima década, el Congreso Mundial

- todas las principales editoriales italianas, especializadas en literatura de ciencia ficción, ya se han declarado interesadas en colaborar y participar en tal acontecimiento

- el particular carácter de tal tipo de acontecimiento se presta particularmente a encontrar eco en todos los medios de comunicación de masas, garantizando especialmente ese retorno de imagen del que ya se ha hablado

- Génova lleva ya años, en las intenciones expresadas, mirando al futuro con la esperanza de un relanzamiento de su propia imagen, a sus propios ojos y a los del mundo, esperanza siempre viva y vívida aunque veteada por una atávica actitud al refunfuño estéril y por la decepción ritual ante las numerosas ocasiones perdidas en el pasado, actitud histórica que ahora se dice dispuesta a derrotar

- los proponentes se comprometen a poner a disposición de la junta de gobierno las competencias en su poder, para favorecer la mejor planificación posible de tal acontecimiento

insta al alcalde y a la junta de gobierno

- a actuar con diligencia para reunir entre los entes públicos, la Universidad, las editoriales y las asociaciones, las fuerzas capaces de organizar, en Génova, un gran acontecimiento centrado en la imaginación y el estudio del futuro, en la literatura y cinematografía de ciencia ficción y en cuanto más tenga que ver con el tema, a realizarse posiblemente dentro del plazo máximo de un año

- a procurar que en dicho acontecimiento se prevea un aspecto congresual, donde puedan desarrollarse debates de notable hondura intelectual, y un aspecto espectacular, que sirva de motivo de fuerte reclamo y resonancia

- a procurar que se establezcan contactos con personalidades significativas, nacionales e internacionales, competentes en las materias pertinentes al tema, a fin de asegurar su participación en el evento

- a valorar la posibilidad de una cooperación con uno o más cineclubes de la ciudad, en lo relativo al aspecto cinematográfico del acontecimiento

- a estudiar toda posible modalidad de hacer del acontecimiento también un evento televisivo a nivel nacional, a fin de garantizar a Génova la máxima visibilidad en la escena nacional, iniciando desde ya contactos en tal sentido con los responsables de las principales cadenas de televisión italianas

- a actuar a fin de asegurarse la colaboración de la Provincia y la Región y para encontrar patrocinios para el acontecimiento, de modo que grave lo menos posible sobre el presupuesto municipal

- a mantener constantemente informado al Consejo Municipal sobre la marcha de la organización de tal acontecimiento, llevando eventualmente a Comisión el proyecto en sus diversas fases

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Última modificación, 23 de octubre de 2003

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